Establecer la búsqueda de empleo
Aprovechar el tiempo
Para una búsqueda eficaz y sistemática de trabajo debes organizarte para usar bien el tiempo que tienes disponible, debes ponerte metas realistas y ser constante en tus esfuerzos.
Valora tus posibilidades y obstáculos, date tiempo, piensa en las ventajas de seguir un curso de formación ocupacional, mejorar tu nivel de formación académica o intentar conseguir experiencia colaborando con alguna asociación o entidad.
Es conveniente llevar un cuaderno o agenda para invertir bien el tiempo, donde anotarás lo que vas a hacer o has hecho diariamente o cada semana.
Hay que valorar las consecuencias negativas que se producen cuando hemos dejado pasar el tiempo sin fijar metas:
- A medio plazo hay lagunas en tu currículum: si no haces nada, no te preparas o no trabajas temporalmente vas a tener problemas a la hora de justificar lo que hiciste en el pasado, dando una imagen de persona pasiva, sin motivaciones, etc.
- Lo normal es que se entre en un círculo cerrado donde afloran los pensamientos negativos: no lo conseguiré, no valgo para nada, para qué lo voy a intentar si sé de antemano que no lo voy a conseguir, etc.
Qué hacer para que esto no ocurra:
- Tener horarios y rutina
- Tener objetivos realistas: planifica un número determinado de visitas o consultas que realmente puedas hacer, calculando el tiempo, medios con los cuentas, distancias, etc.
- No te bloquees, da a cada actividad su tiempo.
- Ser optimista y pensar que tus esfuerzos se verán compensados.
- Salir a buscar ofertas de trabajo, “el trabajo no llega a casa”.
- Ten muy claro que: “buscar trabajo es un trabajo”.
Una forma de organizarse para rentabilizar esfuerzos y tiempo es buscar en grupo, puesto que tiene sus ventajas; tienes el respaldo continuo de personas que persiguen un mismo objetivo, encontrar un empleo, y trabajar de una manera activa, participativa y solidaria.
La actitud también condiciona el éxito o fracaso a la hora de acceder a un empleo. Ante la inserción laboral se debe tener una actitud positiva:
- No definirse como minusválido. Hay que aceptarse a uno mismo y afrontar la discapacidad con objetividad. No dejes de realizar nada por miedo a ser “el raro”.
- Una búsqueda de empleo activa, abierta, planificada y constante. La exclusión y autoexclusión del mercado laboral crea inseguridad, baja autoestima y baja calidad de vida
- El espíritu de superación y la competitividad. Hay que asumir que se parte con una desventaja, pero que se tiene la misma capacidad. Los “normales” también tienen discapacidades.
- Fomentar las habilidades sociales, ser abierto y extrovertido. En numerosas ocasiones iniciar el contacto con la otra persona ayuda a romper el estereotipo establecido de minusválido.
Definición del proyecto personal
Para multiplicar tus oportunidades de encontrar trabajo tienes que realizar tu búsqueda de forma organizada, siguiendo las pautas que hemos señalado. Tendrás que definir Tu Proyecto Profesional en base a estas cuatro preguntas:
- ¿Quién soy?
- ¿Qué quiero hacer?
- ¿Qué puedo hacer?
- ¿Dónde puedo trabajar?
Sólo después de haberlo definido podrás empezar a redactar tu currículum vitae y tu carta de presentación. Para definir tu objetivo tienes que seguir las siguientes pautas:
- Hacer inventario: detalla lo que puedes hacer, tus posibles trabajos.
- Analizar y valorar tus cualidades personales.
- Anotar los conocimientos adquiridos a través de tu formación o experiencia.
- Definir lo que quieres hacer: anota las actividades que te resultan más interesantes y en cuáles podrías emplearte.
- Establecer las condiciones en las que te gustaría trabajar.
- Conocer cómo está el mercado laboral.
- Decidir, autovalorarse: valora en qué estás mejor y dónde hay más trabajo y decide si vas a ir a por todo o te vas a centrar en ofertas concretas.
- Organizar la búsqueda de trabajo.
- Usar bien el tiempo.
- Ponerte metas realistas.
- Buscar en grupo.
Práctica
Seguro que te conoces perfectamente a ti mismo, pero probablemente, nunca te has parado a analizarte, a ordenar tus ideas, creencias, habilidades, deseos..., desde una perspectiva laboral.
Por ello, te proponemos que hagas un análisis personal, teniendo en cuenta tus conocimientos, habilidades y deseos. No te cierres sólo en lo que conoces o en aquello en lo que tienes cierta experiencia; piensa en tu verdadera polivalencia.
Ficha para el ejercicio de autoexamen
- Conocimientos adquiridos (estudios realizados, títulos, cursos, certificados, etc.).
- Conocimientos que me gustaría adquirir (no tengo, o no en suficiente grado y me gustaría tener).
- Conocimientos que debería adquirir.
- Actividades que más me gustan.
- Actividades que menos me gustan.
- Materias o actividades en las que he destacado.
- Materias o actividades en las que menos he destacado.
- Dominio de idiomas.
- Confianza en uno mismo y cierta ambición profesional.
- Actividad, dinamismo y carácter emprendedor.
- Capacidad de decisión y autonomía.
- Flexibilidad mental.
- Capacidad de comunicación y facilidad para las relaciones sociales.
- Capacidad de organización y de adaptación.
- Dominio de las nuevas tecnologías.
- Capacidad para trabajar en grupos multidisciplinares con compañeros de trabajo muy distintos.
- Responsabilidad en el trabajo.
- Orientación hacia el cliente.