LOS SENTIMIENTOS COMPLICADOS.
"Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente no resulta tan sencillo.”
Aristóteles, ética a Nicómaco.

La situación de cuidado continuado de una persona dependiente supone un sufrimiento emocional considerable, los sentimientos que tiene que aprender a afrontar el cuidador, como consecuencia de convivir; atender y querer a una persona dependiente son variados y están condicionados por factores diversos tales como : la competencias personales , y las dinámicas familiares entre otros.
A continuación se exponen algunos de los sentimientos que pueden afectar al cuidador.
LA AUTOCOMPASIÓN:
Es un sentimiento especialmente difícil de manejar. Consiste básicamente en sentir pena o lástima por uno mismo, aunque puede aparecer disfrazado de pena o compasión por la situación de otros y/o por la muerte o pérdida de un ser querido.
Es un sentimiento que aparece de forma espontánea en las personas sin que éstas decidan que aparezca. Difícil de evitar que aparezca en algunas ocasiones y a menudo difícil de hacer que desaparezca. Viene precedido por un pensamiento negativo, de carácter pesimista.
LA AUTOCOMPASIÓN EN SITUACIONES DE IMPOTENCIA

Consecuencias de dejarse llevar por la autocompasión:
- Sentirse débil
- Sentirse incapaz, inútil
- Sentirse impotente para conseguir los objetivos
- Ver la realidad “deformada” haciendo creer que:
- Tiene menos control de su vida que el que realmente tiene.
- El control está fuera de su alcance, -soy una víctima de las circunstancias.
CONSEJOS PARA ENFRENTARSE A LA SITUACIÓN
Aunque no ganemos la batalla contra la autocompasión de una vez para siempre, lo más importante es que se puede aprender a controlar este sentimiento.

Transformar los problemas en obstáculos a superar:
- Reconociendo que los problemas son normales e inevitables, que todo el mundo tiene problemas en mayor o menor medida.
- Asumiendo que el control de los problemas no está fuera de nosotros mismos, es decir podemos actuar para solucionarlos o al menos mejorarlos.
- Interpretar los problemas como posibles desafíos a superar, como una oportunidad para manejar las situaciones de la forma más eficaz posible.
ESTO ES LO QUE OCURRE SI INTERPRETAMOS LOS PROBLEMAS CON DESAFIO:
Cambiar el lenguaje de "desesperanza" por uno de "competencia"
El lenguaje es una herramienta eficaz para comunicarse, y la forma en se usa ese lenguaje, afecta a los sentimientos y el estado de ánimo de las personas. Los sentimientos de impotencia se intensifican con un lenguaje de desesperanza.
Frases como “ No puedo evitarlo”, “ Si Hubiera....ahora las cosas serían de otro modo”, términos absolutos como “siempre”, “todo” “nada” o “nunca”,... potencian nuestra sensación de victimismo , e impotencia.
Lenguaje de “desesperanza”
“Si mi marido hubiera visto un abogado para arreglar los asuntos legales y financieros antes de enfermar, ahora no estaríamos en esta situación “.
Lenguaje de “competencia”
“Estamos en un lío porque mi marido no arregló estos asuntos, pero buscaré el mejor asesoramiento posible para solucionar el problema del mejor modo”.
Percibir un problema como una “amenaza” >>> Impotencia y resentimiento>>> Autocompasión>>> Aumento de la impotencia>>> Control percibido de la situación: Fuera de la persona >>> Inactividad, apatía, depresión, baja autoestima.
Percibir un problema como un ”desafío “ >>>Motivación para superarlo>>> Búsqueda de soluciones>>>Posible superación del problema >>> Control percibido de la situación: Dentro de la persona >>>Actividad, satisfacción por la superación, autoestima.
EL LLANTO:
El llanto es en la mayoría de los casos, un modo adecuado de reaccionar ante una situación que genera tensión emocional.
Nos sirve como válvula de escape, que nos permitirá eliminar emociones negativa. Responder ante una situación de llanto sin intentar detenerla es una situación complicada.
Inhibir el llanto, nos puede conducir a:
- Inhibir la comunicación con la persona
- Inhibir sentimientos que originan el llanto
- Acumular tensión emocional y dificultar mecanismos de adaptación
Cuando una persona expresa su llanto, la situación requiere poner en marcha nuestra serenidad , escucha activa y empatia.