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Ocio y Tiempo Libre
Habitualmente EL CUIDADOR presentan fuertes sentimientos de aislamiento social, debido a las escasas oportunidades para hablar con otros, respecto de sí mismo, de los problemas asociados a la discapacidad y de cómo perciben el mundo.
El cansancio va siendo mayor, cada día que va pasando. Porque nadie le ayuda o así lo siente y porque los días van pasando con falta de alegrías para el cuidador.
La situación de tener a cargo a una persona dependiente, provoca una disminución del número de actividades sociales y de ocio que anteriormente realizaban, lo que puede producir sentimientos de aislamiento y soledad.
Los cuidadores que mejor se sienten son los que mantienen unos hábitos de vida que les lleva a estar en mejores condiciones físicas y psicológicas para cuidar de sí mismo y de su familiar.
Dependiendo del grado de dependencia, si es demasiado alto, las necesidades de atención y demanda de cuidados pueden llegar a ser muy exigentes, pudiendo llegar a tener que renunciar a :
- proyectos personales,
- a pequeños hábitos,
- a la pareja,
- a ser padres de los otros hijos,
Como consecuencia resultan frecuentes dos tendencias en la persona que asume los cuidados:
- Trabajar sin descanso.
- Sacrificar excesivamente las necesidades personales, de pareja y familiares.
Reflexione:
- ¿Realmente no es posible tener un rato de charla en toda la semana con las amigas, o ver una buena película, leer un rato o salir o tomar el aperitivo con los amigos?
- ¿No es posible que algun amigo venga a visitarnos, o visitarle en casa?
- ¿No es posible estudiar, aunque sea sin sacar curso por año y en enseñanza a distancia?
- ¿Me impide la discapacidad de la persona que cuido mostrarme en algún momento cariñosa con mi pareja, o salir a bailar, al cine, de paseo, con los amigos, tomarme algún tiempo de vacaciones?
- ¿Tenemos a alguien de confianza, pagado o no, con quién dejar al niño una vez al mes para salir unas horas?
- ¿Estaría alguien de alguna asociación, dispuesto a quedarse con él para poder salir y divertirnos un rato?
Por este motivo se hace necesario profundizar acerca de las posibilidades que ofrece el ocio.
Aprender a optimizar las oportunidades de ocio supone tener en cuenta nuestras necesidades de descanso, nuestras preferencias personales y decidir qué hacer para dar continuidad a nuestro proyecto personal de vida.
A continuación les ofrecemos algunas recomendaciones que podrían ser tenidas en cuenta para facilitar dicho aprendizaje:
- En primer lugar es necesario plantearse la necesidad de “saber” cómo desarrollar el tiempo libre. En ocasiones, las personas cuidadoras no tienen posibilidades suficientes de ocio porque han perdido la habilidad de saber manejar su tiempo libre disponible en algo que les aporte satisfacciones suficientes. Dicho de otro modo, han perdido el hábito del disfrute.
- Educar” : la formación adecuada de la que hablamos se fundamenta en el concepto de educación permanente, en aspectos como la salud, acercamiento a la cultura y a las diversas posibilidades de participación social.
- Otro punto importante a destacar en el ocio es el “poder” , es cierto que vivir el tiempo libre en una persona cuidadora supone vencer una serie de dificultades tales como problemas económicos, vivir el traslado del domicilio familiar a otro más adaptado (lo que en muchas ocasiones supone una perdida de control y por lo tanto dificultades para acceder a los recursos que pueden ser de interés personal ) o tener que reorganizar de nuevo su proyecto de vida.
- Hacer frente a estas dificultades supone desarrollar diversos cambios referidos al entorno más próximo.
Como por ejemplo: un análisis de la situación qué está viviendo y posibles soluciones para poder disfrutar del algo de tiempo de ocio….
En definitiva vivir el ocio entraña derechos y deberes. Del equilibrio entre ambos dependerá el bienestar personal.
La selección de actividades es una acción que la persona realiza durante todo el trayecto vital. Por ejemplo: elegimos un trabajo y no otro, en función de las preferencias personales u otras causas, como la tradición familiar o ciertas circunstancias…
Con el ocio ocurre igual, escogemos las actividades que lo conforman en función de sus gustos, formación y circunstancias.
Un objetivo para la planificación de un ocio saludable será realizar actividades que contribuyan mejorar nuestro bienestar físico, mental y social.
La planificación de un proyecto ocupacional a medio y largo plazo es uno de los mayores retos en una persona cuidadora.