Poniendo límites al cuidado: aprendiendo a pedir ayuda y decir que no
Cuando el cuidador realiza atenciones superiores a las necesarias, teniendo en cuenta las limitaciones del familiar es importante decir NO cuando nos demanda una atención desproporcionada.
Recomendaciones: No haga nada que él pueda hacer por si mismo.
Ejemplos:
- Se despierta por la noche y le pide ayuda más de lo necesario
- Rechaza ayudas que facilitan el cuidado: (sillas, andadores,…)
- Si continuamente, o en ocasiones le culpa al cuidador de su situación…
- Muestras constantes de irritabilidad y agresivid
Estas son algunas de las situaciones que entre otras pueden darse.
Si usted se siente identificado, procure no acceder a todos sus caprichos” y mucho menos se sienta mal por no haber cedido a su voluntad.
¿PORQUÉ DECIR NO? : LA NECESIDAD DE PONER LÍMITES AL CUIDADO
- Saber decir no, es importante para mantener nuestra autoestima, ya que...
- Rechazar peticiones implica ser capaz de decir “no” cuando se quiera hacerlo sin sentirse mal por ello.
- Tenemos derecho a decir “no” a peticiones poco razonables y a peticiones que, aunque sean razonables, no queremos acceder a ellas.
Razones por las que decir no es importante:
- Ayuda a no implicarse en situaciones en las que después lamentaríamos habernos implicado.
- Ayuda a evitar circunstancias en las que sentimos que se aprovechan de nosotros o que nos manipulan.
- Nos permite tomar nuestras propias decisiones
Aprender a decir no:
Puntos a tener en cuenta:
- Antes de rechazar una petición hay que asegurarse de que entendemos lo que nos piden.
- Los rechazos de peticiones deben acompañarse de razones y no de excusas. Una excusa puede convertirse en una trampa.
- Tener en cuenta que el cariño no implica necesariamente una ayuda constante o excesiva, o que es más fácil acceder a la petición que enfrentarnos a un posible enfado o reacción desagradable.